HOLA
Tengo que confesar que he estado alejada de los televisores y noticias, sin embargo he conectado con algunas historias de los olímpicos, admiro y me sorprende la resiliencia y capacidad humana para sobrepasar límites.
Una de las historias que mayor impacto ha generado en mí, es la de Simone Biles, gimnasta de Estados Unidos, medallista olímpica y gran favorita para el podio en estas olimpiadas. Simone decidió en medio de la competencia retirarse debido a los “demonios mentales” (que tal como lo expresó no paraban de gritar) y a no sentirse mentalmente bien para continuar. En un momento donde el mundo esperaba de ella perfección, excelencia, medallas y fama, llega una decisión que además involucra un impacto en su equipo, en sus sueños y su propia carrera.
Una decisión que parece fuera de lugar para una mujer como ella, quien ha revolucionado el mundo de la gimnasia artística, no solo por sus increíbles premios y medallas, sino por sus movimientos, (algunas acrobacias en este deporte llevan su nombre) y por ser considerada una de las mejores de la historia.
Simone ha enfrentado desafíos desde joven, la realidad de una infancia dura con una madre drogadicta y alcohólica que llevo a que viviera con su padre y luego con sus abuelos, el abuso sexual del médico de su equipo y posterior escándalo cuando estos salieron a la luz. Ella ha experimentado muchas otras vivencias de dolor físico y emocional que han incluido momentos de gran dificultad.
Entonces ¿porqué ahora sucede esto?, cuando en su vida la valentía ha sido protagonista.
Por que precisamente esto es ser valiente
Se requiere de mucha fuerza para conectar con nosotros mismos, descubrir y reconocer que es lo que realmente necesitamos y hacernos cargo.
Tomar una pausa para reflexionar y darte cuenta de lo que es realmente importante y necesario para ti, no es solo una acto de autocuidado, sino una inmensa valentía llena de compasión.
Esta decisión nace de un reconocimiento del sentir, a pesar de las expectativas de otros, tal como Simone lo expresó: “debemos proteger nuestros cuerpo y nuestra mente, y no limitarnos a hacer lo que el mundo quiere que hagamos”.
Hoy quiero invitarte a que reflexiones sobre qué es importante para ti, que necesitas, que puede ser de servicio para tu bienestar, para ocuparte de tu salud emocional, mental, física, en momentos de incertidumbre.
A que vas a decirle sí y a que no, puedes bajar el volumen de esos “demonios que gritan” en forma de crítico interno o de expectativas externas, puedes tomar decisiones que te lleven a una mayor paz.
Hoy quiero invitarte a que amorosamente recuerdes que eres el protagonista de tu historia y reconozcas que tienes un ser humano a cargo:
TÚ
Te abrazo desde la distancia virtual pero desde la cercanía de nuestra humanidad compartida, gracias por Ser y estar aquí ahora.
Eli.